Los camas y suelos de acero para camión deben responder a las exigencias del vehículo y del trabajo que va a realizar. En una carrocería industrial, el suelo recibe cargas, vibraciones, maniobras de carga y descarga, puntos de apoyo y esfuerzos derivados de la propia operación diaria. Por eso, la base no debe elegirse solo por material, sino por conjunto completo.
Una cama de acero puede ser adecuada cuando se busca resistencia estructural, posibilidad de integración con tablero de madera y una base sólida para carrocerías que requieren fijaciones firmes. Sin embargo, cada proyecto debe revisarse de forma individual. La configuración puede variar según el tipo de chasis, las dimensiones, el espesor del suelo, el acabado y el sistema de amarre previsto.
Cuando hay dudas entre acero, aluminio o una solución combinada, también puede compararse con los camas y suelos de aluminio. Esta comparación ayuda a valorar peso, uso, montaje y necesidades de resistencia, siempre desde la configuración real de la carrocería y no desde una solución genérica.
Para preparar el presupuesto, reúne las medidas de la carrocería, el tipo de vehículo, el espesor del tablero y cualquier requisito de amarre o acabado. En TAC podemos ayudarte a revisar esos datos y orientar la elección de la estructura, perfiles y componentes asociados.