La falleba es un mecanismo de cierre que transmite el movimiento mediante una barra o eje para asegurar la puerta en distintos puntos. Las tablas para eje de falleba permiten incorporar este sistema dentro de la estructura, mientras que los cubrefallebas ayudan a rematar y proteger su instalación.
Hay tablas centrales y modelos preparados para falleba doble. En algunos casos, las propias descripciones de producto indican que están preparadas para insertar los tubos correspondientes. Para seleccionar la opción adecuada deben compararse el número y la disposición de los ejes, la anchura de la tabla, la longitud y el sistema de cierre utilizado.
También es necesario diferenciar entre cubrefallebas interiores y exteriores. Su ubicación determina el tipo de montaje y el acabado que necesita la puerta. La elección no debe basarse únicamente en la longitud, ya que la sección del perfil y su posición dentro del conjunto son igualmente importantes.
En reparaciones donde también se sustituyan los puntos de giro, las bisagras para puertas de carrocería deben revisarse junto con el perfil de marco. La medida del nudo, la disposición de las bisagras y el encaje entre piezas condicionan la compatibilidad.