Los tricarriles son decisivos cuando el conjunto depende de perfiles guía y adaptaciones. Aquí conviene comprobar la medida, el formato y si el sistema necesita un mecanizado o una configuración concreta. Cuando la reposición afecta al perfil, la compatibilidad del resto del conjunto también puede verse condicionada.
En techo corredero, la selección suele girar alrededor del movimiento del sistema. Carros traseros, soportes, resbalones, manetas o fijaciones forman parte de un montaje donde el deslizamiento y el apoyo tienen un papel central. Si una pieza interviene en la apertura o en la guía del techo, conviene revisar bien el tipo de carro, el soporte y el sistema de elevación si aplica.
El techo TIR trabaja con arquillos, soportes y uniones que pueden variar según el montaje sea desmontable o no desmontable. TIR es una configuración de techo utilizada en carrocerías con componentes específicos de estructura y sujeción. En estos casos, la elección suele depender del arquillo, del soporte y de la relación con el perfil sobre el que trabaja el conjunto.
En techo lámina, la cubierta y su sistema de apoyo marcan la decisión. La lámina de poliéster, los precintos o los soportes de arquillo deben guardar coherencia con el montaje existente para que la reposición tenga sentido técnico y operativo.